Punteras de protección en calzado de seguridad: ¿siempre son necesarias?
Sophie Perrin
Una puntera de protección, conocida coloquialmente también como «puntera de acero», protege los dedos de los pies frente a lesiones causadas por la caída de objetos, o también por impactos mecánicos o humanos. Para responder a la pregunta de si estos elementos son siempre imprescindibles en el calzado de seguridad, conviene echar primero un vistazo a la historia.
Origen del concepto «calzado de seguridad»
El calzado de trabajo no siempre estaba equipado con punteras de protección. Los precursores del concepto que hoy conocemos como calzado de seguridad contaban con una especie de carcasas protectoras. Estas aparecieron por primera vez a comienzos del siglo XX. Antes de este desarrollo, los empleados llevaban el calzado de trabajo habitual de la época, fabricado de madera o cuero. Con estos zapatos, que no tenían nada que ver con el calzado de seguridad actual, los primeros trabajadores entraron en las fábricas de la Revolución Industrial. En consecuencia, aumentaron los accidentes laborales, que afectaban sobre todo a los pies. Porque allí donde se trabaja con máquinas también pueden producirse accidentes. Sin embargo, a diferencia de hoy, todavía no era habitual proporcionar a los trabajadores ropa de protección adecuada y no existía un sistema social en el sentido actual.
La demanda de mayor seguridad cobra fuerza
Las consecuencias fueron dramáticas para los empleados: si sufrían lesiones y, por tanto, ya no podían realizar su trabajo o solo podían hacerlo parcialmente, para la dirección de la fábrica resultaba económicamente más favorable despedir a dicha persona y contratar personal nuevo. A largo plazo, este hecho, junto con muchas otras injusticias en el entorno laboral de principios del siglo XX, provocó una inmensa y justificada frustración entre la clase trabajadora. «Así surgieron protestas y reivindicaciones para mejorar la protección laboral. Tras varios rechazos de sus demandas, los trabajadores se hartaron. Se quitaron sus zuecos y los lanzaron furiosos contra las máquinas industriales para destrozarlas y detener la producción: querían «sabotear» a sus empleadores. Así nació en Francia el término «sabotaje», ya que zueco significa «sabot» en francés». Aunque esta anécdota no puede demostrarse históricamente de forma concluyente, sí muestra la enorme importancia de proteger a los empleados en el entorno laboral. En la siguiente sección encontrará más información sobre las normas actuales y la importancia de las punteras de protección para el calzado de seguridad.
Punteras de protección y el calzado de seguridad moderno
El desarrollo histórico posterior se conoce al menos a grandes rasgos: desde los horarios de trabajo hasta la seguridad en la empresa, pasando por la seguridad social y los requisitos legales, se observa una evolución considerable desde los inicios de la industrialización hasta el entorno laboral moderno. En el transcurso de este desarrollo, el concepto de calzado de seguridad se fue especificando cada vez más y hoy está normalizado.
La norma EN ISO 20345 establece qué requisitos debe cumplir un calzado para considerarse calzado de seguridad. Además, el artículo 5 de la Ley de Protección Laboral y las normas de la BG de la mutua profesional regulan en qué circunstancias la dirección de la empresa está obligada a equipar a sus empleados con calzado de seguridad. Algunos ejemplos son la construcción, la industria, los bomberos y los servicios de emergencia, pero también los carniceros o cocineros. El personal debe estar equipado obligatoriamente con calzado de seguridad cuando exista riesgo de lesiones en los pies por efectos mecánicos, eléctricos, químicos y/o térmicos. A esto se añade el manejo de vehículos de manutención como grúas o transpaletas, imprescindibles en los sectores de logística y en los servicios postales y de mensajería. Esta explicación ya anticipa lo que debería estar claro a estas alturas: según la legislación vigente y la norma EN ISO 20345, un calzado de trabajo solo se considera «calzado de seguridad» si dispone de una puntera de protección que debe resistir una fuerza de al menos 200 julios.
Gracias a los avances tecnológicos, disponemos de varios materiales para fabricar punteras de protección. En la siguiente sección descubrirá más sobre sus ventajas y desventajas.
Materiales de las punteras de protección
Como ya se ha mencionado al principio, coloquialmente se habla de las llamadas «punteras de acero». La explicación sencilla es que las primeras punteras de protección utilizadas en grandes cantidades para el mercado general en el calzado de seguridad estaban fabricadas de acero. El material ofrece ventajas evidentes: es económico y resistente. Gracias a los avances tecnológicos, también se ha producido una evolución beneficiosa en las punteras de protección, que en Shoes For Crews hemos adoptado. Este es el resumen:
Punteras de acero
El material original con el que se fabricaban las punteras de protección. El acero es extremadamente resistente y económico en la producción, aunque también es relativamente pesado.
Punteras de plástico/composite
El plástico reforzado con fibras ofrece la gran ventaja de una drástica reducción del peso en comparación con el acero. Además, el plástico absorbe mucha menos cantidad de frío, o prácticamente nada, en comparación con el acero, lo que permite mantener una temperatura más agradable dentro del calzado, especialmente en invierno.
Por qué el calzado de seguridad para los servicios de emergencia es indispensable: protección frente a la sangre, higiene y comodidad en el trabajo diario.
Por qué el calzado de seguridad para los servicios de emergencia es indispensable: protección frente a la sangre, higiene y comodidad en el trabajo diario.