Las estadísticas de accidentes laborales presentadas por el Ministerio de Trabajo y Economía Social indican que, entre enero y octubre de 2023, se produjeron un total de 525 551 accidentes con baja, 70 700 de ellos durante los desplazamientos a o desde el lugar del trabajo y el resto, 454 851, en la propia jornada laboral. Esto supone un 0,6 % menos de accidentes que el año anterior en las mismas fechas.
Los trabajadores de la industria manufacturera fueron los más afectados (80 531), justo por delante de los de la construcción (71 304). La Ley 31/1995 de Prevención de Riesgos Laborales advierte de la necesidad de contar con Equipos de Protección Individual (EPI) para reducir el riesgo de accidentes, minimizar las consecuencias de los mismos en el caso de que se produzcan y prevenir los costes que acarrean para las empresas. Entre estos EPI, el uso de un calzado adecuado contribuye a disminuir significativamente los percances. Apuntamos 3 ejemplos de accidente laboral que podrían evitarse con su utilización.
3 ejemplos de accidente laboral que el calzado ayuda a evitar
Según las cifras recogidas por el Ministerio de Trabajo, las lesiones en el trabajo se producen especialmente a causa de cuatro situaciones.
- Sobreesfuerzo físico que afecta al sistema musculoesquelético.
- Golpe del trabajador en movimiento sobre un objeto inmóvil.
- Choque o colisión contra un objeto que se encuentra en movimiento.
- Contacto con un agente material cortante, punzante y duro.
Teniendo estos datos en cuenta, el calzado adecuado tiene la capacidad de reducir la incidencia de estas lesiones. Estos son 3 ejemplos de accidentes laborales que se pueden sortear con su utilización.
1. Resbalones y caídas
Los profesionales de la industria trabajan en espacios en los que hay superficies irregulares. Además, es habitual el derramamiento de elementos líquidos que hacen que el suelo sea resbaladizo. Se trata, asimismo, de una labor que exige normalmente estar muchas horas de pie, en continuo movimiento y en estructuras situadas a diferentes niveles.
A consecuencia de todo ello, las caídas al mismo o distinto nivel son los accidentes laborales más frecuentes en la industria, bien sea por tropiezos o por resbalones. Esto puede generar contusiones o fracturas de diferente gravedad, que podrían ser evitadas si los profesionales cuentan con el calzado correcto.
2. Exposición a altas temperaturas y quemaduras
Los pies son especialmente sensibles al contacto con sustancias químicas potencialmente peligrosas y de empleo habitual en la industria manufacturera o química.
En los trabajos cuyo desempeño exige manejar materiales o sustancias a temperaturas muy altas es fundamental llevar calzado que proteja ante la posibilidad de salpicaduras y que evite quemaduras que pueden llegar a ser muy graves.
3. Golpes y caídas de objetos
Los profesionales de la industria trabajan con materiales pesados y herramientas y maquinarias que se ubican en diferentes espacios de las fábricas y pueden suponer un obstáculo para los trabajadores. Los impactos contra estos objetos pueden generar lesiones de importancia en pies y tobillos si no se cuenta con un calzado fabricado con elementos capaces de soportar la colisión y que preserven la integridad física del trabajador.
Asimismo, la caída de algunas de estas piezas sobre los pies de los trabajadores puede provocar lesiones de relevancia, mucho más si se trata de herramientas punzantes o afiladas. De nuevo, un calzado resistente evitará daños mayores en las personas afectadas.